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En los últimos años las personas en general han tomado su cuidado y estética dental con mayor interés, por eso es que muchos se acercan a los consultorios odontológicos a preguntar por tratamientos que les permitan tener una sonrisa armónica y que a la vez les ayude a mejorar la salud oral. Y tanto las carillas como las coronas dentales surgen como soluciones eficaces para cumplir este objetivo, y aunque puedan sonar similares en realidad son intervenciones sumamente particulares que apuntan a diferentes objetivos.

Por eso, en el consultorio odontológico Carlos Granados te ayudamos a resolver tus dudas sobre las carillas y coronas dentales para que sepas cuál de los dos tratamientos es más pertinente según tus condiciones orales. Así que si quieres conocer las principales diferencias entre ambos procedimientos no te pierdas esta entrada de blog. Pero antes de centrarnos en las particularidades de cada uno debemos mencionar que las carillas y las coronas dentales tienen efectos positivos en la salud oral y en la estética, cosas que por lo general van de la mano, ya que, mientras tengamos unas condiciones dentales saludables hay mayores posibilidades de encontrar una sonrisa armónica y agradable.

Entrando en materia debemos mencionar que una de las principales diferencias entre ambos tratamientos es que las coronas dentales son piezas utilizadas para solucionar problemas que se pueden considerar como graves en algún diente, por ejemplo, cuando hay fracturas que comprometen más del 50% de la estructura o se presenten molestias al momento de masticar, morder, e incluso con el objetivo de nivelar el tamaño de las unidades dentales. Por eso, los odontólogos que ven una situación delicada en un paciente puede inclinarse más por iniciar un tratamiento de coronas dentales para tratar de contrarrestar los inconvenientes de manera profunda.

Al contrario de las coronas dentales, las carillas son laminas delgadas que se ubican sobre la cara vestibular del diente con el objetivo de mejorar detalles estéticos de color, forma y tamaño de la dentadura, esto sin que exista una lesión grave que amerite intervenir las unidades dentales, mientras que con las coronas es necesario pulir la estructura de tal manera que se pueda fijar la pieza sobre el cuello, interviniendo todas las caras del diente, piezas que son fabricadas de manera personalizada teniendo en cuenta las medidas dentales de cada paciente.

Otra gran diferencia entre ambos tratamientos, es que las coronas pueden ser utilizadas para solucionar problemas en donde se haya perdido el diente por completo, ya que podrá ser reconstruido de manera sintética desde cero, mientras que las carillas dentales necesitan tener una estructura a la cual adherirse de manera superficial. Por esto es que las coronas son más conocidas por ser piezas beneficiosas para la salud y la rehabilitación oral, más que por la estética, contrario a las carillas que, aunque ayudan a mejorar las condiciones de salud, son más utilizadas en casos en los que se buscan resultados estéticos.

Esta diferencia en la vocación de cada tratamiento hace que las piezas sean fabricadas en materiales distintos que respondan a las necesidades y exigencias de la mordida. En cuanto a las carillas el material más usado en su creación es la porcelana, debido a que estas piezas deben ser delgadas y livianas para que no sean incómodas al momento de quedar fijadas a la cara exterior del diente. Por el contrario, las coronas dentales son elementos que necesitan cumplir funciones exigentes como el masticar o morder, acciones que conllevan mucha presión en la dentadura.

Por eso, en la fabricación de las coronas dentales se utilizan materiales diversos que destacan por tener una mayor resistencia a la mordida y dar un aspecto natural a la parte exterior del diente. El acrílico es quizás el material más liviano para crear estas piezas, por eso es utilizado en coronas dentales provisionales utilizadas mientras son fabricadas las piezas definitivas, además, su textura es un poco porosa, razón por la cual tiende a generar bacterias sino se reemplaza en un periodo corto de tiempo.

Otro material muy conocido en la fabricación de coronas es el metal, las coronas dentales de este tipo suelen ser más resistentes, aunque tienen el problema de que al ser tan rígidas pueden romper el cuello del dente que las sujeta. Por último, hay coronas dentales fabricadas con materiales sintéticos libres de metal como, por ejemplo, porcelana, Disilicato de litio o circonio, al ser materiales libres de metal son materiales más estéticos.

Como vemos, ambos tratamientos tienen características particulares que se pueden ajustar a las necesidades de cada paciente, por eso es indispensable contar con la asesoría de odontólogos capacitados para brindar soluciones dentales. Si deseas recibir una atención personalizada te invitamos a explorar el sitio web de Carlos Granados ingresando aquí.

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